¡Saludos visitante!

Soy Mostaza, o Moz, tecnobruja habitando el ciberespacio con curiosidad, código y un poco de magia. Si estás aquí, probablemente algo de lo que hago te llamó la atención, y me alegra que hayas llegado.

Este proyecto existe para cuidar la memoria, jugar y construir futuros más humanos, creativos y raros.

Creo que las computadoras son máquinas mágicas: hechas de cuarzo, alimentadas por truenos, construidas por manos humanas. Artilugios extraordinarios que, de tan cotidianos, olvidamos que son asombrosos.

Para mí, el pensamiento mágico y el pensamiento matemático no se contradicen; se complementan. Ambos son formas de encontrar patrones, nombrar lo invisible y darle estructura al caos.

Programo, modelo en 3D, escribo, investigo y construyo objetos digitales y físicos, todo esto buscando mantener rigor técnico, curiosidad mágica y pensamiento simbólico. e entrego por completo a mis pasiones, sean pasajeras o permanentes.

Llevo más de diez años trabajando con Python y tecnologías web, y en este tiempo he quedado convencida de que el código es oficio; se aprende mediante la práctica y la preparación técnica.

Debajo de todo lo que hago corre un hilo invisible llamado Mineral de Silicio: mi universo de worldbuilding, el hogar para las ideas que no caben en ningún otro lado. Con version en ingles.

Mi teoría alien, mis sueños de un futuro más compasivo, mi adoración por animalejos que se nos enseña a odiar; todo encuentra tierra firme ahí. Es el proyecto que unifica los demás proyectos.

Para mí, el internet es un lugar real, con todo lo que eso significa.

El ciberespacio se habita, y habitarlo implica derechos y responsabilidades que con demasiada frecuencia han sido pisoteados u olvidados.

No me interesa la nostalgia ciega ni el tecnofatalismo; me interesa vivir genuinamente el aquí y el ahora, con intención y cuidado, recordando siempre que del otro lado de la pantalla hay una persona.

Si algo de lo que encuentres aquí te sirve, te incomoda o te despierta preguntas, puedes escribirme. Me interesa el diálogo honesto y el intercambio respetuoso, con intenciones claras desde el principio.

Bienvenida, bienvenido, bienvenide. Explora con calma.

Husmea en mi Grimorio.

Mi Cibergrimorio es mi archivo vivo. Un espacio donde conviven notas técnicas, ensayos largos, diarios de procesos, obsesiones documentadas y divagaciones que no tendrían espacio en ningún otro lado.

Lo veo como la bitácora de mi viaje ciberespacial: busco que aquí quede registro de lo que aprendo, de lo que pasa y de cómo cambia mi opinión con el tiempo.

Escribo aquí principalmente para ordenar mis ideas. Secundariamente, por si a alguien más le sirve.

Las páginas de hípertexto que componen el grimorio se consagran a la no ficcion: desde el arte como oficio y los procesos creativos, bien sean digitales o tradicionales, hasta relatos de la tecnología como cultura, historia y territorio.

Un gran interés mio es la planeación y organización. (Tanto que tengo un título universitario en planeación de proyectos.) Sobre esto me interesa la planeación consciente, la organización sin deshumanización y la disciplina compasiva.

Entre estas hojas se menciona mucho la magia, las matemáticas y la computación, por ello siento la obligación de aclarar su papel.

Veo la magia como marco simbólico, las matemáticas como lenguaje y la computación como práctica reflexiva y humana, no solo técnica.

No busco la objetividad ni la exhaustividad. Busco el rigor honesto: documentar con cuidado, cuestionar con respeto y registrar sin manchar de nostalgia.

Algunas entradas son técnicas, otras personales, otras experimentales. Todas nacieron de la misma pregunta: ¿cómo habitamos mejor?

Bienvenida, bienvenido, bienvenide. Aquí se piensa en voz alta.

¡Cocinemos código!

El Caldero es donde mis proyectos hierven a fuego lento.

Aquí viven cosas en todos sus estados posibles: terminadas, en proceso, mutantes y las que nunca funcionaron, pero algo enseñaron.

No es una vitrina de logros; es un espacio de experimentación activa donde el código se mezcla, se prueba, se sazona y a veces explota a presión.

Llevo poco más de diez años trabajando con Python y tecnologías web, siempre desde una postura curiosa, crítica y experimental.

Tengo mis ambientes bien organizados, mis proyectos estructurados con más cariño del que probablemente es necesario, y una relación con Excel que está a un año de poder votar.

Trabajo en el frente y tras bambalinas: interfaces, scripts, herramientas, análisis, sistemas. Me interesa el código como oficio y como forma de expresión, no solo como solución a problemas.

Me interesa también la organización del trabajo técnico en sí, cómo estructurar proyectos, cómo mantenerlos vivos y habitables con el tiempo.

Entiendo el ciberespacio como un lugar real, y construir para la web es, para mí, diseñar espacios habitables para personas reales con todas sus complicaciones.

Explora, imita, modifica. Para eso está.

Visita la forja.

La Forja Poligonal es mi taller. No es una galería, es un taller: con vértices chisporroteando, decisiones cuestionables a la vista y el registro honesto de cómo cada pieza llegó a existir.

Aquí trabajo en tres dimensiones con Blender como herramienta central, desde el primer bloque tosco hasta el render compositado o el STL listo para imprimir.

Vivo el 3D como oficio y como arte.

Modelar es entender tu objeto, comprender su naturaleza, decidir cómo recrearlo.

Texturizar es darle materialidad y sensación.

Animar es un acto de necromancia; dar vida a lo inerte.

Renderizar es convencer a la luz de contar una historia.

Imprimir es un acto de transfiguración, de vértices a plástico.

Lo digital y lo físico conviven aquí sin jerarquía. Lo que nace en pantalla puede terminar siendo un objeto tangible gracias a mi impresora de filamento, y lo que empieza como boceto en papel puede terminar como modelo.

Me gusta usar de todo en mis renders. Mixed media sin necesidad de explicación.

Visualmente, busco el balance entre lo técnico y lo estético. Que los filos del low poly se sientan suaves y abrazables.

Que la optimización no cueste estilo.

Cada pieza que aquí existe fue hecha con un propósito, porque creo firmemente que la creación sin propósito, por más banal que sea ese propósito, carece de alma.

Todas nacieron del mismo fuego. Todas pertenecen al mismo hogar.

Firma mi libro de visitantes!!

Mis blinkys

Web rings:

Angel resting upon a computer